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La fuerza que nos anima, Luis Cino


Hace poco, un fraterno colega de Martí Noticias me preguntaba, en un cuestionario que envió a mi correo, qué fuerza nos sostenía, cómo nos las arreglamos los periodistas independientes, acosados por la policía política, mal retribuidos, ninguneados, rodeados de chivatos, provocadores y paranoicos, para no darnos por  vencidos y seguir adelante.
Cualquiera de mis tozudos colegas de Primavera Digital, que no acaban de sortear obstáculos, zancadillas y puñaladas traperas, sin sacar bandera blanca, pudiera disertar ampliamente sobre el tema.
Pero la pregunta me tocó justamente a mí. A bueno le hizo la pregunta el colega: a mí, que a veces me falla la fe y cojo unas depresiones de campeonato. Pero no me dura mucho y siempre vuelvo a levantarme.
Vale la pregunta, que  se las trae y tiene muchas respuestas, todas las cuales, el entrevistador, que no hace mucho tiempo que partió al exilio, conoce tanto como yo y mejor aún.
La tal fuerza puede ser la necesidad de zafarse las ataduras o reventar,  la sed de sentirse libre, la convicción de que no hay otra forma de estar en paz con uno mismo, la testarudez de los que saben que la razón está  de su parte,  la certeza de que  algún día se hará la luz y  la verdad vencerá sobre las tinieblas.
O tal vez, para decirlo con menos rebuscamiento, lo que nos mantiene  es la fuerza de los locos. ¿Ha intentado alguna vez forcejear con alguno? Entonces, si es así,  sabrá de qué hablo.
Pero les voy a confesar algo: lo más difícil para un periodista independiente es chocar con la incomprensión y animadversión de muchos opositores que se dicen demócratas, pero que muestran contra los que adversan sus ideas casi tanta saña y repertorio de métodos sucios como los esbirros de la dictadura. De veras que duele y desanima mucho.    
 Por mi manía de decir la verdad y no saber disimular las inconformidades, me he buscado  malas caras, enemistades y acusaciones de todo tipo.
En el campo pro-democracia también han arraigado fuerte los vicios del sistema al que se opone. Sobre todo la intolerancia. Por eso, con responsabilidad, sin segundas intenciones,  hay que señalar los errores y las malas actitudes, para que no cojan fuerza y sigan haciendo daño. Al burro hay que darle los palos donde se cae, no la semana que viene. ¿O por aquello de “no darle armas al enemigo”  vamos a repetir la misma historia que ya conocemos?
El periodismo independiente debe librarse de los vicios que arrastra del Granma y el resto de la prensa oficialista: el teque, el panfleto,  el triunfalismo, la complacencia, el tremendismo, la prosopopeya, la sacralización de determinados temas y figuras…Y  ser  fiel a la verdad, por mucho  duela decirla.     
Es bastante frustrante no poder llegar plenamente a tu público natural, el cubano de acá, pero no son tan pocos los que nos leen a los periodistas independientes, ahora que las memorias flash, los CD y algún que otro impreso  circulan de mano en mano entre los compatriotas ávidos de información sin censura.  
A veces me asombra cuando personas que  no sospechaba que me leyeran (escritores, poetas, actrices, actores) me saludan y  comentan algunos de mis trabajos. También me ha pasado con personas que han ido en una guagua y me han identificado, y hasta con una muchacha que trabajaba en una cafetería y que me dijo, más asustada que tímida, que sabía que yo era de” la gente de los derechos humanos” porque había visto algo mío con la correspondiente foto  en “el paquete” (¿?).  
 Tenemos también la retroalimentación que nos llega a través de los comentarios que te hacen llegar cubanos que están regados por el mundo entero y para los cuales lo que  escribes también es uno de sus asideros a su tierra.
¿Es necesaria mayor satisfacción? ¿Acaso no da fuerzas y compensa todos los demás sinsabores?
luicino2012@gmail.com

¿Opositores o sociedad civil?, Luis Cino

 

De la ola de ingenuidades, desconciertos, expectativas desmesuradas, payasadas y novelerías que ha generado el anuncio del restablecimiento de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos, una de las cosas que más llama la atención es la aparente reluctancia de muchos de los que hasta hoy se definían como ...

Es hora de ser claros, Luis Cino

 

Desconciertan, por su ambigüedad y excesivo  comedimiento, la declaración y los cuatro puntos de Espacio Abierto de la Sociedad Civil Cubana, de cuya existencia conocimos - los que lo conocimos, quiero decir, porque muchos  todavía ignoran el potaje-  no gracias a una invitación a participar, sino -¡portento de estos tiempos ...

Cuando los músicos hablan de política, Luis Cino

 

Dio en el clavo Descemer Bueno cuando afirmó recientemente que los músicos no deben hablar de política. A lo que agrego yo: Especialmente si lo que van a hablar es mierda. Y peor aun si luego van a pedir perdón por lo que dijeron, y a intentar rectificar digo por ...

Los embrollos de Alex Jardines, Luis Cino

 

Los académicos, cuando hacen análisis políticos sobre la situación actual de Cuba, suelen, por exceso de teorización, disociarse de la prosaica realidad, no llamar las cosas por su nombre, crear embrollos innecesarios e incurrir en injusticias.

Es lo que hizo Alex Jardines  en el primero de una serie de tres artículos ...

Una fe inquebrantable, Luis Cino

 

Aunque -testarudo que soy- a ratos  incurro en ese error, sé por experiencia propia que  el intento de hacer entrar en razones a los castristas convencidos que aun quedan suele resultar un ejercicio harto desgastante.

No importa -o es peor aun- si el tipo, para estar a tono con los nuevos ...

El soundtrack de la revolución, Luis Cino

 

Los interesados en hermosear la muy dilatada historia de la revolución castrista nos quieren hacer pasar las canciones  de la Nueva Trova  como el soundtrack de una época heroica en que todavía se  tenía fe en el porvenir luminoso que nos auguraban.

 En realidad, esa época dorada -como todavía algunos quieren ...

Carlos Victoria, Luis Cino

 

Recientemente se cumplió otro aniversario, el séptimo, de la muerte de uno de los mejores narradores de mi generación, al que por diversos motivos,  no suele concedérsele la importancia que merece: Carlos Victoria.  

Mi homenaje particular a Carlos Victoria es volver a evocar a aquel muchacho camagüeyano afincado en La ...

La patética prensa oficialista, Luis Cino

 

Hace unos días,  el más oficialista programa televisivo, Mesa Redonda, trató sobre  la necesidad de que la prensa oficial cambie, se haga más analítica y crítica, cercana a la vida real de los cubanos.   

Ver tanto cantinfleo y cinismo en  los que han  sido  meros voceros y propagandistas del régimen ...

La triste circunstancia de un pueblo en fuga, Luis Cino

 

Desde el primero de octubre hay en Internet un nuevo sorteo de visas norteamericanas, el Programa de Visas por Diversidad (DV-2016),   y  un grupo de parientes, amigos y vecinos, incluso algunos  que dicen ser “revolucionarios” y que habitualmente se cuidan de que no los vean hablando conmigo para “no señalarse”, ...

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