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Los sueños, sueños son, Luis Cino

 

Todos soñamos alguna vez. Algunos lo hacen siempre. Yo sólo lo hago a veces. Los cubanos no podemos darnos muy a menudo el lujo de soñar. Pero no por ello dejamos de hacerlo.

Ahora que  entró en vigor el dichoso decreto-ley 302, a millares de mis compatriotas les ha dado por soñar con viajar. Como si tuvieran dinero. Como si de veras a todos les fueran a conceder el pasaporte para viajar. Como si el régimen no hiciera trucos. Como si todos los países fueran a cambiar sus leyes migratorias en función de la desesperación de los cubanos. Como si el mundo no fuese cada vez más egoísta y duro. Como si se pudiese dejar la patria como mismo los majases largan la piel…

No puedo menos que sentir pena, mucha pena, por mis compatriotas que solo piensan en largarse a cualquier parte del mundo, en vez de quedarse en su patria para arreglarla…

También he soñado con viajar. He soñado el concierto de los Rolling Stones que no presencié.   El Mardi Grass de New Orleans al que no asistí. El aguacero que no me empapó en Woodstock. Las flores que no pude dejar en la tumba parisina de Jim Morrison. Las noches que me perdí en el San Francisco hippie donde la gente llevaba flores en el pelo. La visita que no hice a la casa de Neruda en Isla Negra. Las vacaciones que no pasé en una islita del  Pacífico o en la casa de Angie y Miguel en una montaña de Valencia.  La  émula de la garota de Ipanema con la que no pude sambar en los carnavales de Río de Janeiro. Las fotos que no me pude tirar en el Taj Mahal, en Graceland o frente a la casa de William Faulkner…

A mi mente no le han podido poner rejas y candado. No estoy seguro si estuve o no en esos lugares. Creo que sí.  Me complace cada pasito de jicotea que se animen a dar los mandarines artríticos, pero no me importa demasiado si el MININT da  permiso para viajar en una cartulina blanca o en forma de pasaporte.

Prefiero soñarme aquí, en mi país, en un futuro que necesariamente tiene que ser mejor. Un domingo al volante de un  Mustang rojo, que compraré con el fruto de mi trabajo. Sin que me vigilen. Rumbo a la playa. No Malibú o Copacabana, sino Santa María del Mar o Boca Ciega. Con mis hijos, mi mujer y mis perros. Por toda la Vía Blanca, cantando  las  canciones de  la Tamla Motown de cuando éramos adolescentes.

Sueño no con irme, sino con el regreso de mis amigos dispersos por el mundo, con mi familia como solía ser antes que la dividieran el exilio, la política y el miedo…

Mis sueños pueden tener bruscos despertares. A veces, llaman a mi puerta oficiales de la  Seguridad del Estado. Me miran como si fuera un criminal peligroso, no sé si por las cosas que sueño…

Siempre trato de reanudar el sueño donde lo dejé. Sin exilios, ni policías, ni dictadura. En ocasiones, lo logro.
luicino2012@gmail.com

7 de Respuestas para “Los sueños, sueños son, Luis Cino” Deje un comentario ›

  • Dear Cino..para que una realidad se de...primero hay que sonarla....pero..esto es un ventana que se abre y hay que aprovecharla..trabajar duro fuera y volver todos hacia Cuba...digo todos...es hora del reencuentro en Cuba...ir para alla y estars alla el mayor tiempo posible o quedarno alla..esa sera l unica solucion para los problemas cubanos..Saludos ..I got a dream...also.

  • Luis Cino: Como siempre me conmueven tus comentarios. Es esa satisfacción de saber que no estamos solos, que no somos diferentes que no estamos locos. Yo salí de Cuba bastante viejo ya, tenía 48 y en todos esos años viviendo en Cuba soñaba como tú. La hora de dormir era mi hora de escaparme en sueños a veces tan reales que aun haciendo la cola del pan en la mañana, era capaz de sentir la sensación de libertad que me daban esos sueños.
    Aun sigo soñando y en mis sueños me transporto a Cuba y me gustaría como a ti que fuera una Cuba libre, pero realmente ese sueño no creo llegar a verlo convertirse en realidad. Mis hijos si la van a ver, pero yo, no lo creo. Mis huesos no van a descansar en Colón como debiera, con todos mis antepasadados. Pero me consuela saber que mis hijos y nietos si van a ver a Cuba libre, ellos seguramente volverán porque llevan como yo a Cuba en el alma.

  • Me habría gustado ser tu hijo, tu padre, tu hermano, tu vecino, tu amigo; cualquier cosa, y soñar los mismos sueños, mirando el mismo cielo de la misma tierra. Feliz 2013.

  • Eres una maravilla. Precioso articulo.

  • SR LUIS CINO AUNQUE NO TENGO EL GUSTO DE CONOCERLO,MIS FELICITACIONES POR SU COMENTARIO,LO QUE USTED A DICHO ES LO QUE HACE FALTA PODER VIVIR EN CUBA, COMO ERA ANTES DE QUE LLEGARAN ESTOS SALVAJES AL MANDO DEL PAIS,LOS CUBANOS NO TANIAMOS QUE EMIGRAR PARA PODER VIVIR DECOROSAMENTE,Y CUANDO SE PODIA VIAJAR SIEMPRE REGRESABA SIN NINGUN PROBLEMA.GRACIAS NUEVAMENTE

  • Solo puedo felicitarlo, acertadisimo. Ahora supongamos que tiene el pasaporte, que cambia ? Muchos años de prohibisiones, y de soñar. Mejoraran, asi lo espero. Pero no es un boton que se oprime, On/Off. Los sueños sueños son, y no cuestan nada.

  • Como antes de 1959, camino a la playa comer pollo frito en El Caporal y en invierno el chocolate con churros del Viejo Yayo, en Guanabo. Aquello hoy parece un sueño, pero fué realidad. Cuando Cuba reía.

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